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Diez años sin Manny Oquedo

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A las 11:15 pm del 25 Marzo 2009 falleció Manny Oquendo, el recordado percusionista líder del emblemático Conjunto Libre.

A diez años de su partida queremos recordarlo compartiendo el obituario que escribiera Aurora Flores, traducido al español por Javier Domínguez y que publicara el portal Herencia Latina

¡Camina Manolo!


Manny Oquendo
Obituario

El percusionista y director de orquestas Manny Oquendo falleció el pasado 25 de marzo de 2009 de un ataque al corazón. Músico autodidacta, Oquendo era uno de los más respetados representantes de la percusión latina —de los timbales y de los bongoes— antes de fundar y ser co-director del afamado Conjunto Libre por más de 35 años.

Miembro también del «Grupo Folklórico Experimental Neoyorquino» partes I y II, Manny fue reconocido por sus agresivos solos e improvisaciones en el timbal y los bongoes.  Lo de Manny no fue una competencia para lograr quien podía tocar más rápido, o quien podía producir la mayor cantidad de combinaciones de manos o hacer muchos rollos o «contra-clave», por supuesto, el estilo de Manny Oquendo era su propia escuela. «El timbalero siempre debe mantener el ritmo», enfatizaba Manny en las muchas entrevistas que concedió. «Nunca se debe tocar de más» fue su regla mas consistente.

El estilo de Manny tiene sus raíces en las bandas prestigiosas de Cuba como la banda del maestro Arcaño o la Orquesta Aragón: «Nunca demasiado agitado ni tampoco disminuido». En cuanto a su influencia e inspiración, Manny admiraba los tamboreros de las bandas cubanas como el bongosero Ramón Castro, quien tocaba con la orquesta Casino de la Playa y más tarde con la orquesta de Pérez Prado; también admiró al percusionista del Conjunto Casino Yeyito Iglesias, otro de su inspiración fue Papa Kila (Antolín Suárez) quien tocó con Arsenio Rodríguez y por ultimo a Manteca, (José Rosario Chávez) percusionista de la Sonora Matancera. Manny Oquendo fue notablemente conocido por lo que él expresaba en el timbal y no por la cantidad de cosas que él podría haber hecho para hacer «hablar» su timbal.

Por más de 60 años, Manny Oquendo «nos comunicó» muchas cosas a través de su potencia percusiva y su visión musical.  Sus profundos más no minimizados sonidos, fueron parte de la escena musical de la ciudad de Nueva York desde mediados de los años 40 hasta nuestros días.



Esta es una de las últimas presentaciones de Manny Oquendo y su Conjunto Libre, Noviembre 2008


Nacido bajo el nombre José Manuel Oquendo en la calle cuarta al sur de Brooklyn, no obstante, lo llamaban “Manolo” antes de convertirse en “Manny” en su adolescencia. Posteriormente la familia de Manny se mudó al este de Harlem para 1939, allí Oquendo fue cautivado por los sonidos de la música. «La música estaba por todas partes» recuerda Manny.

La primera tienda de discos de música latina en el sector este del Barrio lo fue «Almacenes Hernández» —originalmente localizada en el numero 1600 de la avenida Madison, la cual abrió en 1927—, la misma estaba ubicada solamente a una cuadra del apartamento de la familia Oquendo. Las armoniosas bandas de Machito, José Fajardo y la Orquesta Aragón se convirtieron en la fuente de sonidos de su infancia. «Había mucha música saliendo constantemente de esa tienda por lo que se convirtió en mi educación», recuerda Manny.

Su primer juego de tambores fue un par de “tom toms” con pieles de ambos lados. Tocándolos con unos palitos tomados de un hangar de madera, Manny tocaba al unísono con los discos de su padre que sonaban en la victrola. Estaciones de radio en español siempre sonaban en su casa. Más tarde cuando Manny visitó las raíces de sus padres en la ciudad de Ponce, Puerto Rico, descubrió el cuatro a través de su abuelo.

Después de los “tom toms” Manny consiguió un par de timbales de madera y empezó a tocar con el Sexteto Sanabria no sin antes tomar unas lecciones de tambor en una escuela ubicada en la calle 125 por un valor de veinticinco centavos por clase. Más tarde Manny tomó clases privadas con el maestro Sam Ulano, un conocido profesor de percusión. Max Roach, un celebre percusionista de Jazz también estudiaba con Manny donde Ulano. Cada vez que se encontraban, ambos hacían reminiscencia de sus días en la escuela con Ulano. Manny siempre conservo su juego de tambores trampa.

Para los años 40, los Oquendos se mudaron a la calle Kelly en el sur del Bronx sin saber que ellos se estaban uniendo a una amplia comunidad de músicos de gran receptividad hacia lo musical. El pianista Noro Morales vivía cerca de la casa de Manny en la avenida Stebbins; Joe Loco esta por los lados del parque Horseshoe; Tito Rodríguez vivía en Rogers Place; Tito Puente en la calle 163, mientras que Arsenio Rodríguez y Ray Coén vivían en la calle Kelly.

Manny empezó a tocar con las mejores orquestas de Nueva York. Tocó con la orquesta de Carlos Medina, con la banda de Charlie Valero y con el cantante de la banda de Xavier Cugat, Luis Del Campo. Poco después tocó con la banda del legendario Marcelino Guerra.

Desde ese momento Manny tocó con el trompetista Frank García y su vocalista, El Boy, para ese tiempo Manny conoció a Chano Pozo que tocaba con Miguelito Valdés en un espectáculo local y se quedo para tocar con el creador de timbaleros. Chano permaneció con ese grupo pequeño hasta que consiguió un mejor salario en otro grupo. Manny también se cambio de grupo y se unió a la orquesta del pianista cubano José Curbelo, en dicha orquesta tocaba una gran cantidad de tamboreros, debido al repertorio de la banda que incluía tangos, sambas y música americana movida. «Esto me dio la oportunidad de sentirme un tamborero completo».  Esto le comentó Manny en una entrevista a Frank Figueroa acerca del sonido latino de la percusión.



Después Manny Oquendo se unió a la banda de Pupi Campo con la cual tuvo la oportunidad de tocar en Long Island al lado de Tito Puente y su banda Los Picadilly Boys. Debido a la cercanía del trabajo, Tito y Manny se desplazaban juntos a los clubes y de esta manera Manny podía tocar con Tito mientras esperaba el turno para que empezara su propio espectáculo. Cuando el bongosero de Tito Puente, Chino Pozo, se fue a una gira con Katherine Dunham, Tito le pidió a Manny que se quedara con esa vacante. Cuando “Little” Ray Romero consiguió un trabajo con Eartha Kit, Tito Rodríguez le pidió a Manny Oquendo que ocupara el puesto vacante en los bongoes.

Manny tenía sus trocitos afro-antillanos cincelados en las bandas de Tito Puente, Tito Rodríguez, Johnny Pacheco y muchos otros. Manny había hecho alianza con el legendario Chano Pozo y tomado el examen para la licencia del cabaret del sindicato de músicos lo cual le permitió a Pozo trabajar en los clubes de Nueva York durante su estadía entre 1946-1948.

Para los años 60s, todo lo cubano era prohibido. Manny escuchaba los Mozambiques de Pello el Afrokan en un pequeño radio de onda corta y en discos piratas. Ya en su apartamento de la calle Kelly en el Bronx, Manny practicaría la ejecución del timbal con su mano izquierda y con la derecha manejaba el ritmo, lo practicó muchas veces hasta que consiguió dominar el género cubano, y así lo hizo suyo.

En 1963, Manny Oquendo se unió a «La Perfecta», el conjunto organizado por el pianista Eddie Palmieri. Junto al conguero Tommy López, Manny pudo cristalizar el sonido del Mozambique creando así una poderosa sección rítmica de percusión al lado de la infraestructura improvisadora de Palmieri.

En 1974, Manny y el bajista Andy González dejaron la banda de Palmieri para continuar en sus propias direcciones. Al dejar la estructura tradicional de las bandas, el dúo incorporó jazz, ritmos afrocubanos, afro puertorriqueños al tiempo que exploraban nuevas alternativas. El objetivo era “liberar” a la música del contenido restringido y así nació Libre. Desde 1976 hasta 1981, Manny se convirtió en un historiador musical del sonido típico que él había perfeccionado en la banda de Palmieri. Los primeros discos de Libre incluyeron temas clásicos de compositores como Ignacio Pineiro, Rafael Hernández y Nico Saquito, así como también una plena tradicional de Puerto Rico de Manuel «Canario» Jiménez.


Al mismo tiempo, el grupo atrajo una producción creativa de artistas jóvenes innovadores de la música latina. Los hermanos González, Andy y Jerry son los miembros fundadores; Alfredo de la Fe aparece en varios solos incendiarios de violines con el cantante Herman Olivera haciendo su debut en una grabación de Libre mientras el flautista Néstor Torres apareció también como invitado especial. En varias ocasiones la línea de trombones era ejecutada por Barry Rogers, José Rodríguez, Ángel «Papo» Vásquez, Jimmy Bosch, Reynaldo Jorge, Dan Reagan y Steve Turre mientras que Oscar Hernández, Joe Manozzi y Marc Diamond se hacían cargo del piano.

El año pasado, la estación de radio portorriqueña Z93 dedicó su Día Nacional de la Salsa a Manny Oquendo.   

A Manny Oquendo le sobreviven sus cuatro hijos y dos hermanas.
Source: radioelsalsero.com


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